Por un lado, nos recuerda a la trágica historia de amor entre Píramo y Tisbe, vista en Lasmetamorofisis de Ovidio.
Por otro lado, tiene muchos elementos comunes con El conde Olinos, un romance castellano.
Caminaba el Conde Olinos,
mañanitas de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
A las orillas del mar.
A dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
mañanitas de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
A las orillas del mar.
A dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
Mientras su caballo bebe,
canta un hermoso cantar;
las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
Se paraban a escuchar.
Las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
- Bebe mi caballo bebe,
Dios te me libre del mal,
de los vientos de la tierra
y de las furias del mar.
Y de las furias del mar.
De los vientos de la tierra
y de las furias del mar.
Desde la torre más alta
la Reina le oyó cantar.
- Mira hija, como canta
la sirenita del mar.
La sirenita del mar.
- Mira hija, como canta
la sirenita del mar.
- No es la sirenita, madre,
que ésa tiene otro cantar;
es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
Que por mí penando está.
Es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
- Si es la voz del Conde Olinos
yo le mandaré matar;
que para casar contigo
le falta sangre real.
Le falta sangre real.
Que para casar contigo
le falta sangre real.
- No le mande matar, madre,
no le mande usted matar;
que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
A mí la muerte me da.
Que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la Reina
al Conde Olinos buscar,
que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
Y echen su cuerpo a la mar.
Que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina, con gran pena,
no cesaba de llorar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.
Y ella, a los gallos cantar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.
A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar,
y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
Unos pasos más atrás.
Y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
De ella nace un rosal blanco;
de él, un espino albar.
Crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
Los dos se van a juntar.
Crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
No cesaba de llorar.
El galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella naciera una garza;
de él, un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos se van a posar.
Juntos se van a posar.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos se van a posar.
canta un hermoso cantar;
las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
Se paraban a escuchar.
Las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
- Bebe mi caballo bebe,
Dios te me libre del mal,
de los vientos de la tierra
y de las furias del mar.
Y de las furias del mar.
De los vientos de la tierra
y de las furias del mar.
Desde la torre más alta
la Reina le oyó cantar.
- Mira hija, como canta
la sirenita del mar.
La sirenita del mar.
- Mira hija, como canta
la sirenita del mar.
- No es la sirenita, madre,
que ésa tiene otro cantar;
es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
Que por mí penando está.
Es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
- Si es la voz del Conde Olinos
yo le mandaré matar;
que para casar contigo
le falta sangre real.
Le falta sangre real.
Que para casar contigo
le falta sangre real.
- No le mande matar, madre,
no le mande usted matar;
que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
A mí la muerte me da.
Que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la Reina
al Conde Olinos buscar,
que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
Y echen su cuerpo a la mar.
Que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina, con gran pena,
no cesaba de llorar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.
Y ella, a los gallos cantar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.
A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar,
y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
Unos pasos más atrás.
Y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
De ella nace un rosal blanco;
de él, un espino albar.
Crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
Los dos se van a juntar.
Crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
No cesaba de llorar.
El galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella naciera una garza;
de él, un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos se van a posar.
Juntos se van a posar.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos se van a posar.
Este romance se resume en que el conde Olinos lleva a beber agua a su caballo a las orillas del mar mientras canta de la alegría que siente. La reina escucha el canto y llama a su hija diciéndole que cree que es el canto de una sirena, sin embargo, la hija reconoce la voz y le dice que es el conde Olinos que está cantando porque están enamorados. El conde, al ser de baja case social, la reina se interpone entre ambos para que no se puedan casar y decide matarlo. La hija de tanta tristeza por su amado, acaba muriendo. De ambas tumbas empiezan a nacer dos plantas, en la de la infanta un rosal blanco y en la del conde un albar, que finalmente, la reina manda cortar por envidia. Más tarde, de la tumba de la infanta nació una garza, y de la del conde, un gavilán.
Este romance, tiene ciertas similitudes con la historia de Tristán e Isolda. Uno de ellos, son los personajes, en ambas historias están enamorados y por diferentes causas acaba muriendo uno y después el otro (amantes desgraciados), teniendo ambos un final trágico.
Por último, se ve la semejanza en cuanto a la metamorfosis que sufren ambos.
Fragmento de la ópera de Wagner: (muerte de Isolda)
Esta historia también se ha llevado al cine:
Tráiler Tristán e Isolda
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